“La literatura crea una fraternidad dentro de la diversidad humana y eclipsa las fronteras que erigen entre hombres y mujeres la ignorancia, las ideologías, las religiones, los idiomas y la estupidez.” Lo dice Mario Vargas Llosa en su Discurso Nobel, Elogio de la lectura y la ficción.
Es bien sabido que el último Premio Nobel de Literatura ha sido concedido a Mario Vargas Llosa. El hecho, como no podía ser menos, ha tenido una gran cobertura en los medios que, lógicamente, se ha centrado en su obra literaria. Lógicamente también, no han faltado referencias al resto de su trayectoria vital, incluidas su evolución ideológica y su actividad política. Sólo ha habido un aspecto de su vida que ha sido silenciado: su decisión, hace ya algo más de tres años, de romper la promesa de dejar la política que se hizo a sí mismo tras su experiencia como candidato a la Presidencia de Perú. Por supuesto que la promesa no significaba dejar de escribir o de pronunciarse sobre cuestiones políticas, ni dejar de defender sus ideas o de participar activamente en movilizaciones cívicas en defensa de la libertad y la democracia. Fue, de hecho, uno de los pocos intelectuales españoles que desde el principio se pusieron sin reserva alguna al servicio de los movimientos cívicos de resistencia al terrorismo de ETA, y muy especialmente de la Iniciativa Ciudadana ¡Basta ya! Su autopromesa de no volver a meterse en política no consistía pues en convertirse en un ser apolítico. Sólo en que no encuadraría de nuevo en ningún partido. Y esa es la que rompió el 29 de septiembre de 2007, por las razones que explica en los vídeos que cuelgo al final del artículo, al sumarse a Unión Progreso y Democracia.
Pero es que separar al escritor universal del ciudadano del mundo comprometido con la democracia y el progreso es, en el caso de Vargas Llosa, sencillamente imposible, como lo prueba el mencionado discurso Elogio de la lectura y la ficción.


[...] Hoy ha pasado el día con mucho trabajo. Resalto el artículo de Rosa en su blog sobre la reforma de la ley electoral, o el de Carlos Martínez Gorriarán sobre la no atención de los medios a UPyD. También es estupendo el artículo de Manolo en su blog sobre Vargas Llosa. [...]