Share
La realidad proporciona a veces analogías mucho más potentes que cualquiera que uno pueda imaginar. Un buen ejemplo es el naufragio del Costa Concordia, que es una alegoría casi perfecta de la crisis política y económica de España y de la actitud de sus gobernantes nacionales y autonómicos. Ese es el tema del artículo Nuestros schettinos, que ayer publiqué en el diario La Verdad. (Por cierto, hay una errata: donde pone “ecológico” debería poner “económico”.)
Share
La excelente revista Letras Libres ha publicado como dossier un interesantísimo trabajo de Fernando Jiménez, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Murcia y el escritor y periodista Vicente Carbona sobre la corrupción en España. Se titula “Esto funciona así”: Anatomía de la corrupción en España. El estudio se basa fundamentalmente en el estudio de numerosos sumarios judiciales sobre casos de corrupción en España, de los que extraen las afirmaciones y las actitudes más frecuentes de los verdaderos expertos en corrupción, a saber, los propios corruptos. A partir de ellos tratan de dar una respuesta a la pregunta por los mecanismos institucionales y mentales que impulsan a empresarios y responsables públicos a cometer prácticas corruptas y a muchos ciudadanos a tolerar esos comportamientos.
Recomiendo muy encarecidamente su lectura.
Share
Si ha seguido la primera jornada del debate de investidura, lo ha visto con sus propios ojos. Si no lo ha visto, se lo digo yo: a UPyD. Después de horas de buen rollito y de echar balones fuera (lo del conejito de la viñeta es un buen resumen), el candidato a la presidencia del Gobierno perdió los nervios tras la intervención de Rosa Díez. Lo sacaron de quicio dos cosas: la crítica a la Ley Electoral y la mención del problema de la corrupción. Tanto el contenido como el tono de la réplica de Rajoy dejaron meridianamente claras dos cosas. Una, que cualquier medida de regeneración democrática tendrá su oposición más frontal y airada. Otra, que las propuestas que provengan de UPyD le provocan un especial desasosiego. La prueba es que su reacción a las (escasas) menciones a la ley electoral o la corrupción de los portavoces de otros grupos las [...]
Share
El pasado día 4 me publiqué un artículo en el diario La Verdad titulado Un manifiesto contra la resignación. El manifiesto al que me refiero es la propuesta de Pacto por la Transparencia y el Buen Gobierno en la Región de Murcia redactado por medio centenar de ciudadanos de la Región de Murcia. Yo lo he suscrito a título personal y también lo ha hecho oficialmente la agrupación territorial de la Región de Murcia del partido Unión Progreso y Democracia. Me parece un manifiesto importante y oportuno, por las razones que expongo en el artículo. Pero que no lo hayan firmado ni PP ni PSOE no invita precisamente al optimismo, salvo que la ciudadanía tome note y reaccione.
Enlaces:
Documento del Pacto Página del Pacto Promotores El pacto en Facebook
[...]
El artículo 6 de la Constitución Española dice lo siguiente: “Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política.” Los partidos son por lo tanto una pieza clave de nuestra democracia, por lo que su desprestigio es algo que debe preocuparnos a todos, no solo a sus afiliados y dirigentes. El desapego hacia los partidos no puede por menos de terminar por afectar a la instituciones democráticas mismas. Por esta razón, los datos de los estudios de opinión según los cuales los ciudadanos españoles perciben a los partidos y los políticos como el tercer problema más grave (sólo por detrás del paro y la crisis económica) son muy alarmantes, dado que implican que la ciudadanía ve como parte del problema a quienes corresponde ser parte esencial de la solución.
Lo malo es que hay realmente razones para ese desprestigio, y la corrupción es una de las más determinantes. Por supuesto que ninguna organización puede impedir al cien por cien que se suban a su carro personajes indeseables. Pero, cuando la corrupción y el nepotismo llegan a ciertos extremos, hay que concluir que los partidos que se reparten el poder han eludido su responsabilidad de proponer a los ciudadanos personas realmente dignas de confianza. Peor todavía: si partimos del supuesto, del que no me cabe duda, de que la mayoría de los afiliados a dichos partidos son personas decentes, hemos de concluir que en su seno se ha impuesto una fuerte selección negativa. No hay otra explicación para la corrupción rampante que padecemos. Leer más sobre Corrupción, partitocracia y populismo
Share
“No pasa nada, no pasa nada. Son cosas de esto”. Ese fue el comentario de uno de los detenidos por presunta corrupción en el Ayuntamiento de Murcia (el que aparece en la foto), que es el tema del artículo que hoy me publica La Verdad. Un tema del que no sé qué me preocupa más, si el caso en sí mismo o la indiferencia que produce en los dirigentes del partido que gobierna en Murcia.
Share
Ayer, a primera hora de la mañana, se puso en marcha la llamada “operación Umbra”, que investiga una presunta trama de corrupción urbanística en el Ayuntamiento de Murcia. De momento hay tres detenidos: el gerente de urbanismo, un abogado y un ingeniero. Y entre los sospechosos figuran el concejal de urbanismo y un promotor propietario del Real Murcia. El asunto investigado es ni más ni menos que la operación urbanística más importante que se ha hecho en la ciudad: un nuevo estadio de fútbol (la Nueva Condomina), un centro comercial (luego serían dos) y convenios urbanísticos que permitirían la construcción de 26.000 viviendas. Y de lo que se acusa a los responsables municipales es de haber infravalorado las plusvalías generadas por la recalificación del suelo, con lo que el Ayuntamiento habría dejado de percibir en concepto de compensación cerca de 800 millones de euros.
O sea, que, si las imputaciones [...]
No es para nadie un secreto que la corrupción no es una práctica aislada. Por el contrario, las diversas formas de corrupción, desde el nepotismo y el mobbing al funcionario que cumple con su obligación hasta el cohecho puro y duro son moneda corriente en la política española. Y la política de la Región de Murcia no es precisamente una excepción: basta ver la proporción de alcaldes imputados por la Justicia por irregularidades graves, generalmente vinculadas al urbanismo, pertenecientes tanto al Partido Popular como al Partido Socialista. Leer más sobre El Pilatismo
Share
Os animo a leer la reflexión de Bernar Freiría sobre nuestro Ku-Klux-Klan local (y sobre nuestra Cosa Nostra local también) en La Opinión del pasado jueves. Se titula “Uno de los nuestros”, como la excelente película de Scorsese.
Share
No se pierdan esta foto. Es una manifestación de apoyo al alcalde de Totana, procesado por corrupción. Hasta ahora no ha dimitido ni él ni ningún concejal. Tampoco se lo ha pedido su partido, el PP. Y tampoco ha sido expulsado. Y no sólo no ha sido expulsado, sino que ha recibido el apoyo de su partido, que acusa a la fiscalía y la justicia de haber montado una persecución política.
El asunto era ya de por sí suficientemente bochornoso, pero a Mariano Rajoy no debía parecérselo. Así que ha decidido, además, tomarnos el pelo a los murcianos. Porque sólo así se entiende que haya tenido el cinismo de de declarar, refiriéndose a Estepona, que hay que “expulsar del partido del que formen parte a esos concejales o a ese alcalde” y que la Junta de Andalucía “debería ser mucho más diligente a la hora de evitar que se puedan producir esas [...]
|
|
Últimos Comentarios