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Una familia no muy bien avenida parecía empezar a normalizar sus relaciones, pero esa normalización topó con el escollo de la enfermedad de uno de sus miembros. En un primer momento la dolencia se atribuyó al estrés de las tensiones precedentes, que, por alguna razón, muchos pensaban que habían resultado particularmente traumáticas para el enfermo. La mayoría confió por ello en que iría poco a poco remitiendo de forma espontánea. Pero la enfermedad no solo no remitía, sino que se iba agravando. En este punto surgieron discrepancias entre los familiares sobre la terapia a seguir. Algunos defendían las terapias convencionales, otros optaban por terapias alternativas de diversos tipos, convencidos como estaban o decían estar de que las convencionales eran contraproducentes. No faltaron tampoco los escépticos que se resignaron a que la enfermedad se cronificara; era, pensaban, algo con lo que, simplemente, debían acostumbrarse a convivir y de cuya posible curación optaron por [...]
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Uno de los tópicos más manidos para salvar la cara a los gobiernos es achacar las críticas o el desconcierto que provocan algunos de sus anuncios a errores de comunicación. Lo cual no deja de ser una manera fina de acusar a los ciudadanos descontentos de tener escasas entendederas y al Gobierno de no tener en cuenta esa escasez a la hora de anunciar sus iniciativas. Lo normal, sin embargo, no es que los ministros se expresen mal, sino que traten deliberadamente de ocultar sus verdaderas intenciones confundiendo a la opinión pública con declaraciones calculadamente ambiguas, cuando no claramente engañosas. Lo cual no impide que sectores de la ciudadanía, normalmente los mejor informados o más sensibilizados sobre el asunto (que suelen ser los mismos) capten las verdaderas intenciones y den la voz de alarma.
Un recurso muy socorrido es el de anunciar algo que ya existe presentándolo como la novedad del [...]
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Estaba intentando escribir sobre esto cuando leí un artículo que decía lo que yo pensaba, solo que mejor pensado y mejor dicho. Y que además decía otras cosas muy bien vistas que no había pensado. Así que he dejado la tarea y optado por limitarme poner un enlace al artículo en cuestión. El autor es Joseba Arregi, una de las personas más honestas intelectual, política y moralmente que andan sueltas por España. Y no solo me lo parece a mí. Como demuestra la foto, también se lo parece a lo miembros de COVITE en general y a Maite Pagazaurtundua en patricular (otra de las personas más honestas, inteligentes y decentes que uno puede encontrar). El artículo ha aparecido en El Diario Vasco y su título es el del post: Ellos tienen prisa, el Derecho no. Por favor, léanlo.
PD: Otro artículo recomendable: No estamos todos, faltan los presos de Santiago [...]
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Andaba yo escribiendo una entrada con motivo del tan comentado comunicado de ETA cuando leí un artículo en el que se decía exactamente lo que yo quería decir, solo que mejor dicho de lo que yo hubiera sido capaz. Así que decidí tirar a la papelera lo mío y colgar aquí el que me hubiera gustado escribir pero, afortunadamente, otra persona ha escrito por mí.
Se trata del artículo La libertad recobrada de Joseba Arregi, publicado ayer en el diario El Mundo. Por favor, léalo.
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Imre Kertésc, en su libro Sin destino, cuenta la siguiente anécdota:
“Una vez en casa, mi madrastra se dio cuenta de que no habíamos recogido nuestra ración de pan. Tuve que regresar a la panadería. Esperé fuera hasta que llegó mi turno y luego entré en la tienda. La panadera, una mujer rubia y tetuda, contaba el pedazo de pan que correspondía a cada ración y luego su marido lo pesaba. No me devolvió el saludo. Era sabido en el barrio que no le caían bien los judíos; por eso también nuestra ración de pan pesaba siempre algo menos de lo que nos correspondía. Según se decía, de esta forma se quedaba con una parte del pan racionado. De alguna manera, quizá por su mirada airada y sus movimientos decididos, comprendí las razones de su animadversión hacia los judíos: si hubiera sentido simpatía por ellos, habría tenido la desagradable sensación de estar [...]
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Steve Jobs, en un claro ejemplo de que ser un genio no te libra necesariamente de hacer tonterías muy gordas, murió por dos causas. Una fue un cáncer. La otra fue su conversión a terapias “alternativas”, que le hizo retrasar el tratamiento que podría haberle salvado la vida. Cuando la tozudez de los hechos le hizo abandonar su nueva fe y recurrió a la medicina científica que había rechazado inicialmente, la enfermedad había avanzado demasiado y, finalmente, acabó ganando la batalla.
¿Qué hubiera ocurrido si, a pesar del tiempo perdido inicialmente con terapias fantasiosas, los tratamientos científicos hubieran derrotado su enfermedad? Es imposible saberlo, claro, pero no me extrañaría nada que, a medida que la mejoría de Jobs fuera más evidente, hubiera aparecido el mismo iluminado que lo convenció de las bondades de las terapias alternativas, esta vez para convencerlo de que su curación se debía, al menos en buena [...]
Hubo un tiempo en el que el gran debate en torno a ETA era si era posible acabar con su actividad terrorista solo con medidas policiales o si eran necesarias medidas políticas. De acuerdo con unos, cualquier negociación política era, no solo inútil, sino contraproducente. El mero hecho de contemplar la posibilidad de una negociación, aunque fuera a título de hipótesis, servía por sí solo de poderoso estímulo al terrorismo etarra. Por ello, la única acción política necesaria como complemento de la acción policial y judicial contra ETA y sus tentáculos políticos y era precisamente el compromiso de no habría ninguna negociación entre el Estado y ETA. Según los otros, la acción policial, por sí sola, no iba a acabar con ETA. A ETA, se decía, no se la podía derrotar policialmente, y empecinarse en ello significaba resignarse a que el terrorismo etarra durara eternamente. Como alternativa proponían diversas estrategias que, en esencia, consistían en que el Estado accediera a dialogar con ETA o sus representantes políticos y llegara a algún tipo de acuerdo. Leer más sobre ETA y los torpes
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Y no lo hace un día cualquiera, sino en el aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco. Hay dos cosas dignas de ser destacadas del avance de su comunicado: lo que muestra y lo que dice. Lo que muestra, al difundir el avance precisamente en el aniversario del crimen que desencadenó las movilizaciones que se dieron en llamar “espíritu de Ermua”, es que se siente plenamente orgullosa de su curriculum terrorista. Lo que dice es que el hecho de que Bildu se haya podido presentar a las elecciones y haya tenido los resultados que ha tenido es una victoria de lo que ellos llaman Euskalherria, o sea, en su jerga, de su proyecto político totalitario. Que ETA reivindique su trayectoria criminal es algo que no puede sorprender a nadie que sepa de lo que habla. Que considere una victoria el hecho de que Bildu haya concurrido a las elecciones y obtenido una [...]
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Un vídeo como este no puede sorprender a nadie. Lo sorprendente sería lo contrario, que los terroristas orgullosos de serlo no apoyaran a Bildu. Eso sí, no por previsible deja de ser desagradable semejante recochineo. Pero el recochineo también es normal. Hasta ahora tocaba hacer como que se disimulaba. Una vez en campaña, lo que toca es que se note la verdadera naturaleza de Bildu no sea que algún votante potencial se desmotive.
Mientras tanto, esos mediadores internacionales, que sigo sin que nadie me explique entre quién median, insisten en que somos demasiado intransigentes con las marcas blancas de ETA. Y el presidente del Tribunal Constitucional nos acusa a los que criticamos su sentencia de atentar contra lo más sagrado de la democracia. Para no repetirme, me remito a un artículo anterior sobre el tema de la legalización del último invento de ETA para entrar en las instituciones, que [...]
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